martes, 6 de octubre de 2009

Si la cosa funciona, el regreso de Woody Allen


El pasado domingo disfrutamos, por fin, de la última película de Woody Allen. La esperábamos con ansias y, para ser sincera, no nos decepcionó.

La cinta narra la historia de Boris Yellnikoff (
Larry David), un extraño misántropo neoyorquino que se considera a sí mismo un genio (de hecho, se trata de un profesor universitario de física cuántica retirado) y que tiene a sus espaldas un divorcio y un fallido intento de suicidio, que se encuentra con una ingenua joven del sur (Melodie, interpretada por Evan Rachel Wood) que se ha escapado de su casa para vivir en la gran manzana.

Con
Si la cosa funciona (Whatever Works en su título original), asistimos al regreso de Woody Allen a sus orígenes, volvemos a presenciar esa comedia inteligente a la que el director de Brooklyn nos tenía acostumbrados. A pesar de que el papel principal fue en realidad escrito para Zero Mostel, después de ver el film sería imposible imaginar a otro que no fuera Larry David representando este papel. No obstante, se trata de un personaje que encaja a la perfección con los interpretados por el propio Woody Allen.

El guión, que estuvo guardado durante treinta años debido a la muerte de Mostel en 1977, supone una apuesta fresca y divertida que nos introduce entre los altos rascacielos de Manhattan para degustar una historia cercana. Tanto, que es el propio personaje quien nos habla.


El film significa que debemos vivir nuestras vida con lo que sea que nos funcione. No importa lo que diga la sociedad ni cuáles son las reglas válidas para la gran mayoría. Si la cosa funciona y no le haces daño a nadie, sigue adelante. Pero claro, todo esto expresado a través de los mordaces diálogos a los que Woody Allen nos tiene acostumbrados.


Con todo esto, no me queda más que recomendaros que la veáis en cuanto tengáis un ratillo libre. Pasaréis una buena tarde, os reiréis y divertiréis, os sentiréis satisfechos de regresar a los brazos de Allen y, probablemente, también os haga reflexionar. ¿Se puede pedir más?

2 comentarios:

Mike Lee dijo...

La verdad es que tiene buena pinta, ya era hora de que volviese a Nueva York.

¡Saludos!

Lucía dijo...

Sí, ya era hora. Se nota que Nueva York es el lugar al que Woody realmente pertenece.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...