jueves, 25 de febrero de 2010

Crónicas de Tannhäuser: ¡Qué noche la de aquel día! (A Hard Day's Night)


"¡Es un obseso sexual! ¡Las antiguas generaciones están llevando a este país a la ruina!"


John Lennon, ¡Qué noche la de aquel día!


Incluso los reyes midas de la música tuvieron un espacio dentro de las pequeñas joyas de la gran pantalla. En él encontramos una comedia delirante e irreverente en muchos momentos en la cual encontramos el germen de lo que podría ser el prehistórico caos de toda película de Rock & Roll.

En la película podremos disfrutar de la compañía de los fab four, cada uno dentro de su papel; Harrison serio y tranquilo, Lennon como el líder rebelde del grupo, un McCartney enfocado a dar una imagen más controlada que el resto del grupo y por último Ringo, su papel es el más trabajado, nos muestra sus inseguridades y complejos, sin duda el mejor dotado de los cuatro en lo que a técnicas interpretativas se refiere, entrañable. La película obtuvo dos nominaciones a los Oscars de 1965, una por mejor guión (Alun Owen) y la otra, obviamente, por la mejor banda sonora.

El film arranca con un viaje en tren hacia un concierto, en realidad, la trama es realmente simple, lo único que nos quieren mostrar es como sería un día en la vida de los Beatles. Entre tantas carreras, persecuciones típicas del "slapstick", chillidos y golferías varias, nos damos cuenta de que la esencia del film se basa en una inevitable necesidad de libertad a causa de la excesiva sobreprotección que ejercen los productores sobre ellos, a esto último hay que unirle la histeria colectiva y la omnipresencia de la prensa.

El director, Richard Lester, decidió enfocar el film como un pseudo documental que narrase lo que sería un día cualquiera en la vida del cuarteto de Liverpool. Por otro lado, la United Artist creía que la beatlemanía no duraría mucho más que un año así que decidió dar un tiempo de 16 semanas para acabar toda la producción del film. Al ver que se tenía que trabajar a contrarreloj, Lester decidió hacer un gran uso de la cámara en mano para economizar mucho más el tiempo, de hecho, en muchos momentos se puede apreciar la excesiva improvisación en la planificación.


Casualmente esto provocó que hubiera una clara diferencia en la realización del film en los momentos en los que había música y en los que no. La caótica y anárquica dirección para los momentos musicales hizo que la música se proyectara mucho más y se viera reforzada. En ella se aprecian planos mal encuadrados, desenfoques, contraluces, incluso un uso un tanto cansino de la cámara rápida en muchos momentos sin olvidarnos del buen trabajo de montaje, en él se aprecia una clara intención de acompañar la música con las imágenes, algo que será una seña identificativa de los videoclips. Muchas escenas de la película, entre ellas, la secuencia de Can’t Buy Me Love, como también los veinte últimos minutos han sido considerados y bautizados con el nombre de "protovideoclips" (con permiso de Elvis).

Tras su estreno el 6 de julio de 1964 (víspera del aniversario de Ringo), la película obtuvo muy buena crítica y aceptación por parte del público, sólo hay que observar que recaudaron 12 veces la cantidad invertida (recordemos que fue estrenada en plena beatlemanía). Por otro lado, Ringo fue alabado por muchos, su interpretación gustó tanto que decidieron que sería el protagonista de la segunda película de los Beatles, Help!. Aunque cabe recordar que no acabó ahí la carrera interpretativa de Ringo, particularmente, creo nunca olvidaré su interpretación en El cavernícola junto a un jovencísimo Dennis Quaid. Como hecho anecdótico, destacaría la participación de Phill Collins como extra en el film, tan sólo contaba con 13 años de edad.

El director supo gestionar muy bien los tempos de la película, las necesidades y los objetivos que se buscaban. En ningún momento vas a tener la sensación de que te estás aburriendo con este film, de hecho, su ritmo es tan trepidante y está tan perfectamente calculado que cada tema llega en el momento justo.


Según dicen los propios protagonistas, el día a día de los Beatles era agotador, quizás se asemejara mucho más de lo que nos creemos a lo que nos encontramos en el film: “Cuando era Beatle, cada año parecían veinte años”, George Harrison dixit.


La película no es perfecta ni mucho menos, hay varios momentos en los que no está sincronizado el audio con el vídeo, hay un gran número de fallos y situaciones inconexas. Vale la pena ver este film para disfrutar una vez más de los temas de quizás el mejor grupo de la historia de la música, un canto a la juventud y la libertad.

You Can't beat The Beatles.


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