Mostrando entradas con la etiqueta Regreso al futuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Regreso al futuro. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de julio de 2010

Ciencia ficción de cine (2)

Regresamos una vez más, como os dijimos el  miércoles pasado. Hoy es el turno de las películas más puntuales desde los 80 hasta día de hoy, dentro del género que estamos tratanto esta semana y que no es otro que la Ciencia Ficción.


E.T.: El extraterrestre
(Steven Spielberg,1982)

El film cuenta la historia de Elliott, un muchacho solitario que se hace amigo de un extraterrestre, llamado E.T., quien se queda abandonado en la Tierra. Elliott y sus hermanos ayudan al extraterrestre a volver a su hogar, mientras intentan mantenerlo oculto a su madre y al gobierno.

E.T.: El extraterrestre es una película estadounidense de ciencia ficción de 1982, coproducida y dirigida por Steven Spielberg, escrita por Melissa Mathison y protagonizada por Henry Thomas, Robert MacNaughtonDrew Barrymore, Dee Wallace y Peter Coyote.

El concepto de E.T. está basado en un amigo imaginario de Spielberg, creado tras el divorcio de sus padres. En 1980, Spielberg conoció a Mathison y desarrollaron una nueva historia a partir de un proyecto fílmico estancado de ciencia ficción/horror Night Skies. La película fue rodada de septiembre a diciembre de 1981 en California, con un presupuesto de 10.5 millones de dólares. A diferencia de la mayoría de las películas, la película fue rodada en un aproximado orden cronológico, con el fin de facilitar las actuaciones emocionales del joven reparto y que fuesen más convincentes.

Regreso al futuro
(Robert Zemeckis,1985)

Marty McFly es un adolescente, mal estudiante, y preocupado por las nuevas tecnologías y descabellados experimentos de su amigo Doc, un científico a los que todos menos él toman por chiflado. Cuando Doc crea una máquina para viajar en el tiempo en forma de un automóvil deportivo, Marty viaja accidentalmente al año 1955. Allí se encontrará con sus padres cuando eran jóvenes, pero impide su primer encuentro. A partir de entonces, y con el tiempo en su contra, McFly deberá conseguir que se enamoren para que se casen y él no deje de existir.

Regreso al futuro es una película de ciencia ficción y comedia rodada en Estados Unidos. Dirigida por Robert Zemeckis; y producida por Steven Spielberg se estrenó en 1985. Tras el éxito de la película se rodaron dos más, que son la continuación de la historia original: en 1989 se estrenó Regreso al futuro II y finalmente en 1990 Regreso al futuro III, concluyendo la trilogía.

El guión fue escrito por Bob Gale y Robert Zemeckis, mientras que sus protagonistas fueron Michael J. Fox, que interpreta a Marty McFly, y Christopher Lloyd, que interpreta al excéntrico doctor Emmett Brown. Originalmente, el actor que iba a interpretar a Marty McFly era Eric Stoltz, pero finalmente fue descartado. La película recaudó 210 millones de dólares, por lo que se convirtió en la más taquillera de 1985, y en una película realmente muy rentable, pues costó sólo 19 millones.

Huey Lewis and The News compuso dos canciones para que pudieran ser utilizadas en Regreso al futuro, The Power of Love y Back in Time llegando a ser de las canciones más exitosas de 1985, siendo a si nominada a un Óscar The Power of Love.

Desafío total
(Paul Verhoeven, 1990)


Siglo XXI, Douglas Quaid es un ciudadano con una modo de vida envidiable, un buen trabajo y una hermosa esposa. Pero pronto comprende que su mundo es irreal, y que él realmente es un agente gubernamental cuyos recuerdos han sido manipulados. Para descubrir la verdad, vuela a la colonia terrestre en Marte, en donde cambia de identidad con el fin de descubrir lo que está pasando.

Total Recall es el título original de esta película estadounidense de ciencia ficción-acción estrenada el 1 de junio de 1990, protagonizada por Arnold Schwarzenegger, dirigida por Paul Verhoeven y escrita por Ronald Shusett, Dan O'Bannon, Jon Povill y Gary Goldman. Ganó el Óscar a los mejores efectos visuales en 1990. Está basada en el relato corto Podemos recordarlo por usted al por mayor (1966) de Philip K. Dick. En su tiempo, tuvo el presupuesto más alto para una película producida por un estudio de Hollywood. A pesar de la violencia contenida, el éxito de la película confirmó a Schwarzenegger como un importante actor de taquilla y lanzó al estrellato a Sharon Stone.

Antes de que el proyecto se financiara, Arnold Schwarzenegger mostró interés en protagonizarla pero Dino De Laurentiis el productor que se había hecho con los derechos no lo aceptó, eligiendo a Bruce Beresford como director y a Patrick Swayze, quien había intervenido en Dirty Dancing como el papel protagonista. Cuando estaban construyendo los sets del decorados en Australia la compañía de De Laurentiis se declaró en quiebra.

El colapso de la compañía de De Laurentiis permitió a Schwarzenegger entablar conversaciones con Carolco Pictures quienes compraron los derechos de la película por tres millones de dólares, y proporcionaron a Schwarzenegger un salario de diez millones de dólares más el quince por ciento de la taquilla.

 Gattaca
(Andrew Niccol, 1997)


Vincent es un no-válido, una persona concebida naturalmente y no mediante el diseño genético. Eso le obliga a vivir en inferioridad de condiciones dentro de una sociedad donde la mayoría llevan una carga genética superior a la suya. Ahora ya no se hacen las distinciones según la raza, la posición social o la económica, ahora un sólo pelo tuyo puede decirles a los demás que tú eres inferior a ellos... o al menos eso parece. Vincent no se resigna a ello y quiere conseguir su sueño: trabajar en la estación espacial Gattaca y llegar a las estrellas, y no está dispuesto a que una esperanza de vida menor de 30 años le cierre las puertas a lo que siempre ha querido, de manera que se las apaña para cambiarse la identidad con un válido... pero no todo será tan fácil: un asesinato y una historia de amor no prevista con una válida cambiarán el rumbo de sus planes.

Gattaca es una película estadounidense de ciencia ficción de 1997 escrita y dirigida por Andrew Niccol, protagonizada por Ethan Hawke, Uma Thurman y Jude Law, y producida por Danny DeVito. Con personajes secundarios protagonizados por Loren Dean, Ernest Borgnine, Gore Vidal y Alan Arkin. La película estuvo nominado en 1997 a un Óscar a la mejor dirección artística.

Como curiosidad, en los altavoces del Centro donde transcurre la acción principal se escuchan anuncios en esperanto. Los exteriores (incluyendo la escena del tejado), y algunas de las escenas interiores, de las instalaciones de Gattaca fueron filmadas en el Marin County Civic Center de San Rafael (California), obra de Frank Lloyd Wright. Los exteriores de la casa de Vincent Freeman se rodaron en la Universidad Politécnica Estatal de California.

Inteligencia Artificial
(Steven Spielberg, 2001)
 

Un matrimonio que ha sufrido la pérdida de un hijo (el cuál está en estado de criogenización), decide comprar un robot meca el cual es capaz de amar. Eventualmente, la máquina logra conmover a la esposa y su marido, pero con el paso del tiempo y la recuperación del hijo enfermo, la presencia del buen robot en la casa es una molestia. Así que deciden abandonarlo en el bosque (de la manera más cobarde posible). A partir de allí, el robot intentará por todos los medios convertirse en un niño, con la vana ilusión de volver a ser aceptado por la madre, a quien, después de todo, no puede dejar de amar. Esta cruzada será llevada hasta extremos insospechados.

Inteligencia artificial, película estadounidense de 2001 dirigida por Steven Spielberg. La película está basada en el relato de ciencia ficción Los superjuguetes duran todo el verano de Brian Aldiss, e incorpora elementos de la obra italiana Las aventuras de Pinocho.

La película fue concebida por Stanley Kubrick, quien trabajó largo tiempo con un grupo de escritores; pero debido al fallecimiento de Kubrick, y a que estuvo durante sus últimos años de vida envuelto en el proyecto de Eyes Wide Shut su última película, no llegó a dirigirla. En los créditos Kubrick figura como uno de los productores, y la película fue dedicada a él.

En la película aparecen las Torres Gemelas, pese a haber dejado de existir desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero al contrario de lo que ocurrió con la película de Spiderman, en esta se decidió mantenerlas en el film que se proyectaría finalmente en los cines.

Soy Leyenda
(Francis Lawrence, 2007)


Robert Neville es un científico brillante, pero incluso él no podrá contener el terrible virus que resulta ser imparable, incurable... y creado por el hombre. De alguna forma, inmune, Neville es ahora el único ser humano superviviente en lo que queda de la ciudad de Nueva York... y quizás en el mundo entero. Pero no está solo. Está rodeado por "los infectados" - victimas de la plaga que se han convertido en seres depredadores, los cuales solo pueden existir en la oscuridad y devoraran o infectaran a todos y todo lo que se cruce en su camino.

Soy leyenda (en inglés I Am Legend) es el título de una novela de ciencia ficción escrita por Richard Matheson en 1954. En los años 90, se especuló sobre una adaptación de Ridley Scott, pero se descartó por lo alto del presupuesto. La película iba a estar protagonizada por Arnold Schwarzenegger. Finalmente se escogió a Will Smith como protagonista de la adaptación de Francis Lawrence. La historia transcurre en Nueva York, a diferencia de la novela original, y se estrenó en diciembre de 2007.

La película difiere en muchos aspectos de la novela de Matheson, desde la fisionomía del personaje (Robert Neville en la novela es caucásico, y en la película afroamericano), hasta la trama (en la novela, Neville, atrincherado en su casa, lucha día a día por sobrevivir ante los constantes acechos de vampiros, mientras que en la película este acoso sólo se produce al final). Pero es más llamativo el contraste en dicho final.


District 9
(Neill Blomkamp,2009)


Tras la llegada de una enorme nave espacial extraterrestre a Johannesburgo (Sudáfrica), la raza extraterrestre recién llegada a la Tierra será obligada a vivir en condiciones penosas en una especie de campo de concentración construido en las afueras la ciudad.

District 9 (Distrito 9 titulo español) es una película neozelandesa de ciencia ficción dirigida por Neill Blomkamp, escrita por Terri Tatchell y el propio Blomkamp y producida por Peter Jackson.

Protagonizada por Sharlto Copley, Jason Cope, y Robert Hobbs, el film está ambientado en Johannesburgo en el 2010, casi 30 años después de la llegada de una nave alienígena a la ciudad sudafricana. Tras más de dos décadas desde el primer contacto, los extraterrestres conviven con humanos pero han sido relocalizados en una especie de gueto, el Distrito 9. La historia se basa y se expande a partir de un cortometraje de Blomkamp del 2005, Alive In Joburg (Vivo en Johannesburgo).

Por último, sabemos que hay infinidad de títulos que se nos escapan y de los que no hemos podido hablar, aunque ya nos gustaría poder abarcarlos todos. Algunos de estos filmes son: Robocop de Paul Verhoeven (1987), Matrix de Andy Wachowski y Larry Wachowski (1999), Jurassic Park de Steven Spielberg (1993), Blade Runner de Ridley Scott (1982) que pasó a primeros de año por la sección de Crónicas de Tannhäuser; Minority Report también del director Steven Spielberg (2002).

lunes, 5 de julio de 2010

El verano de los géneros: CIENCIA FICCIÓN


Con nuestro primer género ya superado, iniciamos ya el mes de julio con la segunda semana de este Verano de los géneros y esta vez le toca el turno a la ciencia ficción.

La ciencia ficción se diferencia de la fantasía en que, en el contexto de la historia que se narra, la mayoría de sus elementos imaginarios tienen cierta base científica para poder ser reales (recordemos, dentro de la historia que se narra, no en este mundo). Con frecuencia, este tipo de historias han aludido al futuro, líneas de tiempo alternativas, el espacio exterior, aliens,  viajes en el tiempo, robots o sistemas sociales o políticos completamente diferentes al nuestro, entre otros. Aún así, a falta de un género fantástico en nuestro Verano de los géneros, nosotros lo incluiremos en la ciencia ficción.

Con este género, nos encontramos con uno de los más antiguos de la historia del cine. La primera historia audiovisual de este tipo se corresponde con Le Voyage dans la Lune de Georges Méliès en 1902, que también fue la primera película en utilizar unos rudimentarios efectos especiales. Sin embargo, no fue hasta 1927 que encontramos la primera gran película de este género, Metrópolis, de la que Pablo nos hablará mañana en sus Crónicas de Tannhäuser.


Durante las décadas de los años treinta a los cincuenta, el género de la ciencia ficción se englobó dentro de las películas de serie B, aunque también encontramos otro tipo de producciones como Just Imagine, el primer film de este género rodado en un estudio norteamericano. Le siguieron King Kong (1933), Lost Horizon (1936) y la británica Things to Come (también de 1936). Desde este año, no volvieron a realizarse muchas más películas dentro del género hasta los años cincuenta, cuando se rodó la primera película en color: Destination Moon. La ciencia ficción comenzó a ser querida por el público norteamericano y comenzaron a desarrollarse nuevos efectos especiales.

Durante los sesenta, si hubo una película digna de mención, ésa fue 2001: Odisea en el espacio de Stanley Kubrick (1968), que aportó un nuevo realismo al género. También El planeta de los simios, del mismo año, o Fahrenheit 451 (1966) son claros ejemplos de la importancia de la ciencia ficción durante la década de los sesenta. En Francia, Jean-Luc Godard dirigió Alphaville en 1965.


En los setenta, la ciencia ficción explora los terrenos de las amenazas ecológicas y tecnológicas, con títulos como Silent Running (1972), Westworld (1973) o La naranja mecánica (1971, Stanley Kubrick), que trata el lavado de cerebros. La década termina con grandes obras del cine como Star Wars (1977), Encuentros en la tercera fase (1978), Alien: el octavo pasajero de Ridley Scott o Star Trek (ambas de 1979), que llevó la serie de televisión a la pantalla grande.

Pronto llegaron los ochenta con nuevas propuestas como E.T.: El extraterrestre (1982) de Steven Spielberg y Blade Runner (1982) de Ridley Scott. Mientras que los filmes de este director presentaban a los seres de otros planetas como adversarios, el E.T. de Steven Spielberg resultó una criatura entrañable capaz de ganarse millones de corazones.

A mediados de los ochenta, directores como James Cameron (Aliens, el regreso, 1986) o Paul Verhoenver con Robocop (1987) también se adentraron en este género, que inicio su incursión en la animación con producciones como Akira (1988). Otras películas de esta generación pertenecientes a la ciencia ficción serían Regreso al futuro (1985) y sus múltiples secuelas o Cariño, he encogido a los niños (1989).


En los últimos años, con el desarrollo de la informática y las nuevas tecnologías, la ciencia ficción se ha centrado más en la relación del hombre con las máquinas, como es el caso de Total Recall (1990), The Lawnmower Man (1992) o Johnny Mnemonic (1995); las catástrofes naturales de Deep Impact o Armageddon (1998); o la experimentación genética de Jurassic Park (1993) y Gattaca (1997).

Desde hace relativamente poco tiempo, la ciencia ficción ha vuelto a utilizarse como herramienta para criticar el sistema en el que vivimos. Claro ejemplo es Matrix (1999), Inteligencia Artificial (2001) o Minority Report (2002) -estas dos últimas de Steven Spielberg.

De las series de televisión os hablaremos mañana. ¡Permaneced atentos!

Más información en Wikipedia.

jueves, 13 de mayo de 2010

Crónicas de Tannhäuser: Regreso al futuro

"Nadie... me llama... ¡Gallina!"

Marty McFly, Regreso al futuro


Los rayos de sol atravesaban de punta a punta el comedor en aquella tarde de domingo allá por el año 93. Allí estábamos, la familia al completo con la mirada pegada a la pequeña televisión que podíamos permitirnos en aquel entonces. Apretados en el sofá, luchando a codazos por nuestro pequeño espacio donde acomodar nuestro trasero, esperábamos impacientes a ver quien era el primero en ir al servicio para arrebatarle vilmente su pedacito de sitio en el sofá. En aquellos días, sin saberlo, se fueron forjando a fuego nuestro sueños entre un DeLorean, una banda sonora que te hacía levitar y un icónico Michael J. Fox que caló hondo en millones y millones de espectadores. Regreso al futuro es el triunfo de la imaginación, una película creada a partir del entusiasmo primigenio, el que te hacía vibrar y moverte cuando no eras más que un niño, una película que puedes ver una y otra vez sin cansarte, en definitiva, la película que cualquiera querría llegar a dirigir.

Sinceramente, es imposible hablar de Regreso al futuro sin que te invada una profunda melancolía que estremece el corazón, quizás nos asustaríamos si contáramos las veces que la hemos visto tanto en las reposiciones de la televisión como en esos antiguos y gastados VHS. Lo curioso es que es una película que estuvo a punto de no ver la luz, entre otras cosas porque su director, Robert Zemeckis, se encontraba entre la espada y la pared antes de dirigirla.

Antes de que Michael J. Fox irrumpiera en escena, esta magnífica obra tuvo tres protagonistas: el director Zemeckis, el guionista Bob Gale y en la producción un tal Steven Spielberg si mal no recuerdo. Zemeckis era un talentoso guionista que se pasó a la dirección de la mano de Steven Spielberg en 1978 con Locos por ellos. Posteriormente dirigió dos producciones de Spielberg más llamadas Frenos rotos, coches locos y Tras el corazón verde. Todas estas películas resultaron ser un fracaso económico para Spielberg, por lo tanto, se vio obligado a darle un ultimátum al joven director.

Bob Gale, guionista e íntimo amigo de Zemeckis que fue co-autor de todas las producciones anteriormente mencionadas, acudió a él con una nueva historia. Gale había estado curioseando en el sótano de la casa de sus padres cuando se topó con un anuario en el que descubrió que su padre había sido el delegado de su clase. Tras ello comenzó a reflexionar y se hizo una pregunta: ¿Habría sido amigo de mi padre si hubiera coincidido con él en el instituto?


Zemeckis y Gale se pusieron manos a la obra y en el momento en el que tuvieron algo presentable se lo hicieron saber a Spielberg, el cual accedió a producir el film. Zemeckis y Gale sabían que tenían un brillantísimo guión entre manos y no estaban dispuestos a desaprovechar esa última oportunidad, sin embargo, temían que la película fuera incomprendida por el público ya que no se había hecho nada tan rocambolesco anteriormente.

Por otro lado aún tenían que escoger al protagonista. Los dos afortunados fueron Eric Stoltz (Aquel excitante curso) y C. Thomas Howell (E.T.). Finalmente, tras estudiar detenidamente ambas pruebas, los productores se decidieron por Eric Stoltz, aunque Gale y Zemeckis se decantaron inicialmente por Thomas Howell. Tras rodar las primeras escenas, Zemeckis comunicó a Spielberg que Stoltz no era el protagonista adecuado que buscaba y que le había echado el ojo a un pequeño canadiense llamado Michael J. Fox que trabajaba en una serie de televisión llamada Enredos de familia. Fox, entusiasmado por la oportunidad que le brindaban, accedió a rodar la película. El esfuerzo de Fox fue inconmensurable, durante el día trabajaba en Enredos de familia y por la noche asistía al rodaje de Regreso al futuro, durmiendo nada más que un par de horas al día.

Una vez finalizado el rodaje y la postproducción, se programó un pre-estreno en varias salas de Los Ángeles. Los espectadores que asistieron declararon que durante los primeros 45 minutos del film no entendieron lo que estaba sucediendo, sin embargo, todos estuvieron de acuerdo al confesar que se habían divertido con ella. Todo lo demás es historia, desde el estreno (en 1985) hasta nuestros días, Regreso al futuro es una película que ha calado hondo en nuestros corazones y se ha erigido como un icono de la década de los ochenta. El éxito fue tal que se escribieron dos secuelas más (como si no lo supierais).

La historia, archiconocida por todos, trata sobre el viaje al pasado que Marty McFly (Michael J. Fox) se ve obligado a hacer mientras huye de unos terroristas que han asesinado a su fiel amigo y científico loco Emmett “Doc” Brown (Christopher Lloyd). Para ello utiliza el DeLorean (¿Quién no quiso tener uno?), mítico coche americano de los setenta que Doc reconvierte en una fabulosa máquina del tiempo. Marty aparecerá en el año 1955, época en la que sus padres aún eran unos adolescentes. Su incursión en el pasado y los casuales encuentros con su padre desembocarán en una serie de sucesos que cambiarán el transcurso natural de la historia hasta el punto de evitar que sus padres se enamoren, hecho que le condenará a la desaparición. Finalmente y con la ayuda del Doc del pasado (el cual está completamente igual que en los 80) logrará volver a su tiempo y salvar a éste del ataque terrorista.

Desde el chaleco rojo de Marty McFly hasta la frase de “nadie me llama gallina”, pasando por la estupenda y mítica música de Alan Silvestri al single The power of love o el Johnny B. Good de Chuck Berry, junto con las idas y venidas de un guión realmente brillante, Regreso al futuro se ha convertido en una de esas películas que hay que ver antes de morir, de hecho, no recuerdo cuando la vi por primera vez como tampoco me imagino la vida sin haber visto esta película.


El film, una joya del entretenimiento y la ciencia ficción, nos transmite valores que siempre se han de tener en cuenta como la perseverancia al perseguir un objetivo o respetarse a sí mismo para así ser respetado por los demás (aunque también nos dice que no nos acostemos con nuestra madre si por casualidad viajamos al pasado). Cabe decir que el cine de entretenimiento de los ochenta nos dejó con un buen puñado de películas que pasarán a la historia como clásicos del cine, sin embargo, no todas contaron con un pequeño gigante llamado Michael J. Fox.

La interpretación de Fox es realmente magnífica y gracias a este trabajo todas las miradas de Hollywood se fijaron en él. Su manera de moverse ante cámara es única, al igual que esa apariencia juvenil y la vitalidad que desprendía a la hora de actuar. Símbolo de la gran oleada de actores de los ochenta que popularizaron lo que se denominaba el 'baby face', Michael J. Fox interpretó a un personaje (Marty McFly) que se convertiría junto a Indiana Jones y Luke Skywalker en un símbolo inconfundible de los ochenta.

No hay mucho más que decir, sólo que gracias a películas como Regreso al futuro muchos nos dedicamos a esto. ¿Cuántas veces la habremos visto? ¿Y sus secuelas? Parece ser que con los años va ganando enteros y entreteniéndonos aún más, no sé, quizás sea por la nostalgia y los recuerdos que nos trae una película como ésta, todos hemos crecido con ella. Me gustaría saber que es lo que Zemeckis siente al saber que ha creado una película que se ha convertido en una referencia para toda una generación, que ha hecho disfrutar, entretener y soñar a millones de personas, que ha creado un mito, una leyenda del cine que perdurará para siempre.

Hay películas que son mucho más que películas.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...